¿SERÁ QUE EN BOLIVIA NO COMPRENDEMOS LO QUE LEEMOS?

La lectura atraviesa una crisis que va más allá de las aulas y plantea preguntas sobre la educación, el acceso a los libros y los hábitos de las nuevas generaciones. Mientras los diagnósticos internacionales advierten dificultades de comprensión lectora, también surgen otras formas de acercarse a los textos a través de plataformas digitales, comunidades virtuales y clubes de lectura.

En esta entrevista para Radio París La Paz, Antonio Vera, docente e investigador, habla sobre los desafíos de la lectura en Bolivia, la necesidad de articular iniciativas y políticas públicas, y las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías para formar lectores. La conversación se enmarca en LEER: Jornadas de diálogo sobre la lectura en Bolivia, actividad organizada por la Carrera de Literatura de la UMSA y el Instituto de Investigaciones Literarias. Las jornadas se realizarán del 28 al 30 de octubre en la Casa Museo Fernando Montes (Sopocachi)

Estas son las declaraciones que Antonio nos lanzó en entrevista para Radio París La Paz.

Antonio Vera: Hace algunos meses el Banco Mundial presentó una publicación sobre cómo enseñar la lectura en las escuelas y el evento que dio marco a esa presentación tenía un título que era «Una generación que no entiende lo que lee», ¿no? Entonces, una afirmación que a cualquiera lo llena de espanto y lo conmueve por la forma tan categórica como se afirma eso. Y a esa afirmación se ha llegado a partir de un estudio realizado postpandemia en el que se demostró que, de los estudiantes de primaria, 7 de cada 10 niños, sobre todo en los países con ingresos medios y bajos, no podían entender adecuadamente un texto, ¿no? Es decir, no podían ir más allá de una comprensión, como decimos, literal, básica, ¿no?

Por otro lado, hace poco más de un mes han salido los primeros resultados de la última prueba PISA, esa prueba estandarizada internacional que cada vez abarca más países, en la que esta vez han participado 91 países de todo el mundo y que arroja resultados que vale la pena tomar en cuenta también de manera amplia. Por un lado, un resultado general es que desde las pruebas realizadas a principios de los 2000, a principios del siglo XXI hasta hoy, los resultados van decayendo progresivamente, ¿no?  Los especialistas en educación llaman a este fenómeno una crisis de aprendizaje en general que tiene que ver no solo con la lectura, sino con otro tipo de habilidades matemáticas, científicas, etcétera.

CD: Y en estas jornadas van a realizar varias charlas dedicadas a varios temas: la mediación lectora, las políticas de lectura. Coméntanos un poco lo que va a haber a partir de este miércoles.

Antonio Vera: Sí, claro. Le hemos puesto «LEER: Jornadas de diálogo sobre la lectura en Bolivia”. Van del 28 al 30 de octubre, miércoles, jueves y viernes, de 4 a 8 de la noche. Y son seis mesas en total donde se va a abordar el tema de la lectura desde diferentes perspectivas: investigaciones que se han realizado sobre lectura, experiencias de enseñanza a nivel de la educación superior, reflexiones sobre cómo encarar el tema de la lectura que va siempre unido al de la escritura. También hemos querido invitar a los representantes del sector librero y editorial para poder escuchar sus voces, sus experiencias, sus expectativas. Entonces, en esto va a consistir básicamente el evento de estos tres días que se va a realizar en la Casa Museo Fernando Montes, en la calle Guachalla 476 .

CD: ¿Tú eres maestro?

Antonio Vera: Sí, sí, sí. Yo soy profesor de enseñanza secundaria hace 20 años y profesor en la universidad también.

CD: ¿Y tú has notado esos datos que lanzan estas evaluaciones?

Antonio Vera: Sí, he notado eso. O sea, creo que nadie lo puede negar, es una afirmación que desde el sentido común hasta las pruebas más elaboradas lo comprueban. Entonces no podemos negar que eso es así, que hay cada vez más dificultades, cada vez hábitos menos consolidados en relación con la lectura.

Pero siendo maestro e investigando también sobre este tema, vas encontrando otros factores, otros aspectos de este fenómeno llamado lectura. Y eso te permite llegar a la conclusión de que la lectura no hace falta solamente observarla a partir de estos resultados de las pruebas estandarizadas, que son necesarios, que todo país necesita para orientar sus políticas públicas, sino que también hace falta observar la lectura en un sentido más amplio: como una práctica que ocurre a lo largo de tu vida, una práctica que va cambiando, una práctica que no solamente ocurre en el ámbito escolar o académico, sino que ocurre en diferentes ámbitos de tu vida . Y al observar de manera más amplia la lectura es que se puede empezar a pensar cómo abordar esta crisis, que es lo que finalmente nos toca.

CD: Y si bien en Bolivia no hemos participado de esta prueba PISA, también hemos tenido nuestra propia prueba y ha lanzado casi los mismos resultados.

Antonio Vera: Claro. A ver, ahora en este mismo momento, el Observatorio Plurinacional de la Calidad Educativa, una oficina que depende del Estado, está realizando la segunda o tercera versión de una prueba estandarizada internacional que se llama ERCE, que mide también, es una prueba muy garantizada que se ha realizado hace algunos años aquí. Si no me equivoco, los primeros resultados aparecieron inmediatamente después de la pandemia, pero la prueba se realizó antes. Y ahora, después de muchos años (porque sistemáticamente hemos abandonado todas las pruebas de medición de la calidad educativa en los últimos años), se está realizando este diagnóstico.

Hace tiempo también la anterior gestión del observatorio hizo una prueba más de muestreo que una prueba con certificación estadística, que también obviamente arrojó estos resultados. Y es muy probable, o sea, no deberíamos sorprendernos de que al finalizar esta prueba que está realizando el OPCE tengamos nuevamente, a los niños de tercero y sexto de primaria se aplica esta prueba, nuevamente estos resultados que digan «estamos en crisis, estamos en crisis”. La pregunta que tenemos que hacernos es: ¿qué hacemos con esos resultados más allá de azotarnos por lo negativos que son?

CD: ¿Y hay alguna manera de comprobar que antes se leía más?

Antonio Vera: Sí, creo que de alguna manera el uso que le damos hoy y el tiempo que ocupa hoy el uso de los dispositivos electrónicos, y lo que hacemos con esos dispositivos, es sencillamente un instrumento que nos ayuda a ver cuánto tiempo pasamos hoy dedicados a esa actividad antes que a la lectura.

Ahora, también suele ocurrir que, como siempre pasa, consideramos que el pasado fue mejor. Normalmente tenemos la idea de que «antes se leía cuando tenía mi libro en la mano”. Y hay que recordar, por ejemplo, que los principales estudios que se realizan sobre hábitos de lectura empiezan a realizarse en Francia en la década de los 60 justamente por este punto de partida, porque las autoridades educativas empiezan a decir «hay una crisis de lectura, no leemos tanto, la televisión está invadiendo nuestras vidas, antes se leía más y entonces hay que empezar a ver qué se hace» . Entonces sí es cierto, no podemos negar que antes leíamos más que ahora, que antes teníamos más contacto con los libros que ahora, pero también hay que observar qué se hace hoy en día con la lectura, por ejemplo, en los celulares.

CD: Claro, de repente se está leyendo otras cosas…

Antonio Vera: Sí, y de otras maneras. Por ejemplo, hay unas plataformas de lectura que son muy utilizadas, que tienen millones de usuarios en el mundo y en nuestro país, como esta plataforma Wattpad, que es una plataforma donde uno puede leer literatura de todo tipo, una literatura muy asociada a una literatura comercial, de consumo fácil, pero que tiene muchos lectores.

CD: …y sobre todo gente joven.

Antonio Vera: Y sobre todo adolescentes. El lector de Wattpad es un lector adolescente, pero además es un lector que tiene una serie de posibilidades que le ofrece la plataforma y la tecnología en general que para un lector antes de esta época no eran posibles.

Por ejemplo, en principio puedes ser lector y, si te animas, puedes empezar a escribir tu propia historia. Hay todo un género, el fanfic, que consiste en escribir historias a partir de historias conocidas a las que tú le incorporas una variación. O sea, no te gustó cómo terminó Harry Potter o simplemente te dio ganas de escribir la historia de Hermione por otra vía, que llegó a Bolivia, que se enamoró de otro, que tuvo otra historia, se volvió protagónica y tú empiezas a escribir esa historia. De eso hay todo un género abundante que se expresa en esas plataformas.

Otra de las modalidades de participación lectora que tiene Wattpad es que tú puedes hacer subrayados. Como antes uno subrayaba su librito o sus PDFs, pero esos subrayados, como son parte de una red, se comparten, es decir, son públicos. Entonces el subrayado de tu lectura se puede convertir no solamente en algo que a ti te sirve, sino en una especie de medio de interacción con otro lector. Y lo mismo pasa con tus comentarios. Si tú haces comentarios al libro que estás leyendo, esos comentarios pueden ser vistos por otros lectores. Entonces, esas posibilidades son posibilidades que ¿por qué no podríamos adoptar para la educación secundaria, por ejemplo, o para la formación superior para dinamizar los hábitos y las formas de enseñar la lectura?  Pasa por ahí, sí .

CD: Y los maestros, ¿están informados de estas plataformas?

Antonio Vera: Bueno, no. Normalmente no. Los maestros somos por lo general nacidos antes de la era digital, que nos hemos ido enterando de las cosas. Y obviamente yo la información que tengo sobre estas plataformas y estas maneras distintas de leer la obtengo a partir de la información que me dan mis estudiantes. O sea, conozco por ellos qué cosas leen, qué les gusta, qué géneros, cómo lo leen, qué habilidades lectoras tienen. Y entonces esa es una tarea que tenemos que hacer.

Y muchas veces los maestros de las escuelas públicas no tienen ni la energía, ni el tiempo, ni la disponibilidad, ni los materiales disponibles para realizar estas investigaciones, porque están cargadísimos de trabajo, tienen que hacer miles de informes para sus directores, para sus unidades distritales, están cargadísimos de una cantidad de tareas burocráticas y obviamente no les queda tiempo a veces ni para leer, entonces menos les va a quedar tiempo para investigar. Y ahí entra entonces lo que nosotros creemos es el rol que puede cumplir la universidad pública: investigar, ver cómo se está leyendo, qué se está leyendo, qué preferencias hay. Y de eso un poco trata también nuestro evento de estos días.

CD: Recientemente Vicky Ayllón ha presentado justamente una investigación sobre qué leían las universitarias ¿Qué reflexiones hay con respecto a esta investigación?

Antonio Vera: Sí, bueno, justamente Vicky va a participar. Ella ha hecho dos investigaciones: una en el área de la formación superior y otra que se llama «Constelaciones lectoras», que es una investigación muy interesante porque es como un mapeo de lectoras mujeres de diferentes oficios, profesiones y situación social que se va a presentar en estas jornadas.

Y en relación a la investigación en la universidad que ha hecho Vicky, claro, es interesante porque estamos como profesores, tanto escolares como universitarios, obligados a rastrear, ver y sacarle el jugo a todos los medios posibles que hay. Porque nosotros como estudiantes universitarios hemos trabajado con fotocopias, la fotocopia era nuestro contacto con el conocimiento, pero ahora muchos estudiantes en la universidad no usan nada más que el celular. Hay estudiantes leyendo todo el día con el celular, y entonces el celular ¿qué particularidades ofrece? ¿Qué tipo de lectura se realiza en el celular?  Todo eso tenemos que saberlo, tenemos que conocerlo. Ni para glorificarlo y decir «el celular es el nuevo acceso al conocimiento», ni para demonizarlo y decir «fuera celulares», sino que tenemos que ver de qué herramientas se están valiendo ahora los jóvenes para acceder a la lectura.

CD: ¿Cuánto se ha avanzado con lo que se había propuesto la ley del libro?

Antonio Vera: Bueno, la ley del libro trabaja sobre todo con cuestiones de distribución. Yo creo que en realidad la ley del libro debería tener un complemento que existe en muchos países de la región (en Colombia, Brasil, Chile) que son los planes nacionales de lectura. Es decir, un plan de lectura implica no solamente herramientas legales, sino una política general no solo pública o del Estado, sino que articula a diferentes actores que están involucrados en esto que llamamos el ecosistema lector. La lectura no depende solamente del editor, del lector o del autor, sino que hay necesariamente una articulación compleja y muy dinámica de diferentes actores que tienen que estar funcionando articuladamente para poder hacer que la lectura funcione. Finalmente, el lector tiene que acceder a través de bibliotecas, procesos de mediación, procesos educativos, buenas ediciones, autores, todo un complejo de cosas que necesitan ser articuladas, sobre todo si tienes una situación de crisis. Y eso no tenemos, no tenemos un plan nacional de lectura.

CD: ¿Qué está haciendo Jessica Freudenthal, por ejemplo? Sé que trabaja en mediación lectora.

Antonio Vera: Claro. Lo que sí tenemos son interesantísimas experiencias e iniciativas que no están articuladas, y eso es lo que más o menos queremos empezar a gestar desde este tipo de encuentros. Jessica junto a Ramiro Rico han trabajado desde la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura) en una hermosa plataforma que se llama Bolivia Lee, que está ya en línea y que reúne más de 1.000 títulos a los que tú puedes acceder libremente. Y además hay guías de lectura que las ha elaborado en este caso Jessica. Y la pregunta es qué tanto esa plataforma, que es increíble y es un ejemplo a seguir (y de hecho Ramiro Rico, quien la gestó, va a participar en nuestro encuentro para presentarla), qué tanto la conocemos no solamente quienes estamos investigando desde la universidad, sino también los maestros y otros lectores. Entonces, precisamente esfuerzos como los que están realizando Jessica, Ramiro y otras personas necesitan de una articulación.

CD: De pronto hace algunos años empezaron a aumentar los clubes de lectura, sobre todo en La Paz. ¿Cómo ven ustedes este fenómeno? Son varios grupos.

Antonio Vera: Sí, claro, hay varios clubes de lectura . Nosotros los hemos invitado a varios de los clubes de lectura a participar con los estudiantes con los que estamos organizando este evento, porque es un proyecto de una materia que yo dicto. Son mis estudiantes y yo los que estamos organizando esto. Decíamos: nos hubiera gustado invitar a autores, clubes de lectura, pero ya no nos daba el tiempo. En todo caso, los hemos invitado a participar y es necesario establecer el diálogo con los clubes de lectura que tienen una actividad cada vez más amplia, que tienen cada vez más inscritos y hay gente que está muy entusiasmada con esto.

Hace poco tiempo, por ejemplo, nosotros hemos presentado unas guías de lectura que hemos elaborado aquí en la universidad, que se llaman Recorrer estas distancias, junto al Club de Lectura de El Alto, con Keila Vázquez Ledesma, que ahora está organizando la Ruta del Libro en El Alto. Y nos ha gustado encontrar eso: más allá, volviendo al punto de partida, más allá de esos resultados negativos, pesimistas, oscuros, encuentras a mucha gente participando en clubes de lectura. Entonces hay algo ahí que tienes que ensamblar para comprender bien el fenómeno.

CD: ¿Y será que los chicxs están resistentes a la lectura?

Antonio Vera: Sí, claro.

CD: ¿Por qué? ¿qué no les gusta de la lectura?

Antonio Vera: Por su naturaleza en principio, por su resistencia, la resistencia que todo adolescente debe tener ante las tareas escolares en principio, y eso es un síntoma hasta de buena salud psíquica adolescente.

Pero, además, obviamente la lectura literaria y la lectura de libros tiene un competidor bestial, que son los dispositivos electrónicos y todo lo que ofrecen en términos de dinamismo, actividad, variación, instantaneidad, simultaneidad. Es decir, es un competidor muy duro. Y entonces tenemos que encontrar formas de apropiarnos de ese tipo de lenguajes, no para que en vez de leer veamos TikTok, sino para incorporar esas maneras de procesar y de acercarte a los contenidos en el acercamiento a la lectura.

Pero otra cosa que me parece más grave es que, por lo menos en nuestro contexto, no solamente los adolescentes se alejan de la lectura, sino que la sociedad les pone una barrera para la lectura, sobre todo en contextos sociales difíciles. Nosotros hemos visitado muchas unidades educativas fiscales con 1.000 o 1.100 alumnos donde no hay bibliotecas. Y hemos entrevistado a visitantes de la Feria del Libro de El Alto y una de las preguntas que les hemos hecho es si disponen de una biblioteca cercana, y no disponen de una biblioteca cercana. Y cuando hay bibliotecas, son unas aulas donde hay un cúmulo de libros que nadie ha pensado cómo juntar ahí, que se han ido juntando por donación, por casualidad, por interés de una profesora, y entonces no le damos acceso a la lectura a los jóvenes lectores.

La literatura boliviana está fuera del alcance de los jóvenes lectores. No hay nadie que ofrezca grandes ediciones masivas, populares, baratas de nuestros grandes clásicos. Hay autores que sí ven y llegan a los colegios con autoediciones, pero desde el Estado, por ejemplo, tanto que nos encanta el verbo subvencionar, no hay ninguna iniciativa para hacer que te puedas comprar en 5 pesos una edición de Juan de la Rosa, una edición de La Chascañawi, una edición del teatro de Raúl Salmón o de autores contemporáneos. Entonces, obviamente, si los jóvenes crecen en un contexto donde están alejados de la lectura y tú les pones barreras y no les acercas el libro a esos jóvenes, obviamente no van a leer.

PROGRAMA de LEER

Miércoles 28 de octubre.

16.00 Inscripción – apertura: Palabras de inauguración

Mesa 1: Políticas, iniciativas y proyectos en torno a la lectura. Modera: Antonio Vera

16:20 Ramiro Rico, Especialista de Proyectos de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación y la Cultura

16:40 Carlos Ostermann, Presidente del Directorio de la Cámara Departamental del Libro de La Paz

17:00 Jaime Herrera Bellott Jefe de Edición del Centro de Investigaciones Sociocomunitarias y de la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia

17:20 Preguntas y comentarios

Pausa y café: 17: 40 – 18:00

Mesa 2: ¿Qué y cómo leen los lectores adolescentes? Modera: Daniel Choque

18:00 Lecturas y lectores en tres Unidades Educativas de La Paz y el Alto (LIT 305B 2023)

Micaela Bonifaz y Andrea Tapia

18:20 La lectura desde la voz de los maestros (LIT 305B 2024)

Ana Carola Ocampo y Paola Pallaricona

18:40 Los lectores en la escuela: preferencias y experiencias lectoras de estudiantes de cinco Unidades Educativas (LIT 305B, 2025), Lizeth Calle y Elisabet Gutiérrez

19:00 Queremos leer más. Queremos elegir lo que leemos. Hábitos y preferencias lectoras de jóvenes visitantes a la 3ra Feria Internacional del Libro de El Alto (LIT 305B, 2026), Raquel Aguilar y Remy Callisaya

19:30 Preguntas y comentarios .

Jueves 29 de octubre

Mesa 3: Herramientas y reflexiones para la mediación lectora Modera: Ninón Llano

16:00 Prácticas y representaciones sociales de la lectura en los jóvenes de la UMSA y la UPEA

Virginia Ayllón y Rebeca Arandia

16:20 Reflexiones en torno a la lectura y la inteligencia artificial

Omar Rocha y estudiantes de la materia Filosofía y Literatura 2026

16:40 “No lea, baile» ¿Qué hacer/imaginar en el siglo 21?

Mónica Velásquez

17:00 Más que silencio: el rol de las bibliotecas en el ecosistema lector

Danitza Coronel

17:20 Preguntas y comentarios

Pausa y café: 17:40 – 18:00

Mesa 4: Presente y futuro: reflexiones y proyecciones en torno a las prácticas lectoras

Modera: Rovena Garrón

18:00 Recorrer estas distancias. Once guías de lectura sobre literatura boliviana Carla Aquize y Sidney Valdez

18:20 Cuentos del Bicentenario, aprender a leer y mirar nuestra imaginación: 22 guías de lectura + cómic. (LIT-301, 2025), Devora Causin y Alejandro Palacios

18:40 Contra la idea de literatura secundaria: imaginación, identidad y construcción estética en la literatura juvenil boliviana contemporánea. Nathaly Avilés

19:00 De la oralidad al cómic, el stop motion y el libro ilustrado: tres mediaciones artísticas para leer e interpretar mitos andinos amazónicos. Cleverth Cárdenas

19:20 Preguntas y comentarios

Viernes 30 de octubre

Mesa 5: Investigaciones y experiencias acerca de la lectura y las lectoras. Modera: Remy Callisaya

16:00 Ensambles de lectura. Una propuesta multimodal. Alan Castro

16:20 ¿Qué significa enseñar a leer literatura? Stefany Diez de Medina y estudiantes de Corrientes y Experiencias Educativas 2026

16:40 Leer y escribir en el Taller de Escritura de la Carrera de Literatura: una experiencia contada desde dos perspectivas. Gilmar Gonzales y Andrés Quintana

17:00 Constelaciones lectoras: Perfil de la lectora en Bolivia. Virginia Ayllón y Camila Perales.

17:20 Preguntas y comentarios

Pausa y café: 17:40 – 18:00

Mesa 6: Libreros y editores: experiencias y desafíos de la apuesta por la lectura

Modera: Silem Vera

18:00 Librería La Audacia. Wara Godoy

18:20 Editorial 3600. Willy Camacho

18:40 Plural Editores. José Antonio Quiroga

19:00 Editorial El Cuervo. Fernando Barrientos

19:20 Preguntas y comentarios

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