MONSTERS
Puede ser que no merezca hoy tu voz
Y que el tiempo sea más lento que el espacio
Tan semejante a tu falta de lealtad
Y la invasión de mis infiernos.
Tráeme por tanto la justicia entre las piernas
El taconazo perfecto en la puerta de mi casa
La mordida indecente después del deseo
Y el grito de todas las razas lastimadas.
Que caigan los imperios y florezcan tus hojas secas
Que tu sepulcro sea tan pulcro y elegante
Que no pueda siquiera rezar y escupir sobre tu cuerpo
Y pueda peregrinar tranquilamente sola por tu pelo.
Sempiterno el instante de dejarte ir
A un nivel donde ya no pueda encontrarte siquiera
Y me he perdido tanto rogar tu regreso a las alturas
Como un paria que pide y no deja de pedir por tu renacimiento.
EN BUSCA DE LA PALABRA GÓTICA
¿Cuán romántico puede ser el descuido de una mujer?
La renuncia es un deporte en este mundo
Todos pierden el ánimo en sus abanicos
El sacrifico detesta las profundidades
Y el abandono se abruma en el recuerdo.
Te he recibido como una adicta a la compañía
Me he conformado con la penetración del viento
Hemos convertido tu alcoholemia en un milagro
Y vos te has aliado a mis parentescos compartidos.
Anticipa cualquiera de tus anarquías
En nombre de tu sangre y tu esqueleto marchito
Cual enfermo con migraña y con el mérito de ser salvado.
Es necesario obligar a cualquier objeto
para que se transforme en tu adorno
En tu merienda matinal, en tu compañía de prisión
y en tu instinto dominguero.
I
Me siento partidaria de tu velocidad
Con una voz que galopa tras el miedo
Que ataca y fulmina mis protecciones
Y quebranta por fin este milenio.
Tu temperatura ordinaria ha forjado mi metal
Conduciendo mi electricidad a fuerza del mercurio
Son milésimas las migajas de tu cuerpo
Y hay un sinfín de células que te esperan en el brillo.
II
Nuestras armas son blancas, rectas y agudas
Espantosas y de esmeralda cubiertas con esmalte.
Nuestras espaldas están viejas y dobladas
Con tatuajes de piel impregnadas de recuerdos.
Nuestros labios aún juegan contra la ley
Dentro del vicio y la palestra del miedo.
Sin embargo…
Tu arma está envejecida descubierta en el invierno.
Tu espalda está opaca ante cualquier batalla
Y tus labios ya no cantan, ya no hablan; tampoco murmuran.
Por tanto, tu guerra es insuficiente para mis guerreras
Y tus leyes están escritas para otros escenarios
Lo único que quiero es tu voz, para acordarme cómo llorabas
Y para acordarme cómo nos mentías.
AQUELLOS TRATOS DE ROCK
PULCRITUD EN LOS ESCENARIOS
Si se tratara de perfeccionarte mis segundos
Hoy te regalo:
El grito despejado que ayer perdiste en el escenario
Todos los árboles del mundo disfrazados de semilla
Mis canas envolviendo tu futuro
Todas las lámparas verdes para alumbrar tus libros.
Cada piedra que pisaste para esperarme
Todas las frutas que comiste durante tres meses
El murmuro preciso para perderte en el deseo
La mentira exacta para abandonarme.
La canción jamás compuesta para el olvido
Un libro para interpretar mis sueños despiertos
Un pedazo de perfume para que me recuerdes
Y un kilo de cuentos lleno de comas y de puntos suspensivos.
EL TIEMPO DE LAS PEQUEÑAS BATALLAS
(para Yasunori Mitsuda)
El maestro quizás está pensando en mí,
Quizás yo también deba pensar en él.
Las meditaciones se dejan esperar
El agua para nadarlo francamente sigue ahí,
Los caballos corren salvajes por mi altiplano
Y las guerras continúan en las calles.
Tocar el fondo de esta ciudad me ha enseñado el sentido de la humedad,
Caminar de cuatro patas como un animal me registra aún como salvaje,
Porque todo se vuelve primitivo y prosaico al momento del amor real,
Porque nos convertimos en las grandes maestras de la pasividad.
Y mis pasos aún dañan mis momentos de mentira,
Donde las ruinas ya son ocultas por la jungla de palabras,
Donde las cuevas son tuyas, porque te encanta ocultarte cuando tienes miedo.
LA HORA DE TUS FANTASMAS
Miro el sol y se perfectamente que éste ya no pertenece a tu galaxia
Ha sido necesario desprenderse de tu cabello
Para nutrirme de una honestidad interrumpida.
He tenido que argumentar tu fantasma
Cada día y cada noche cuando me preguntaba por tu misterio.
He debido soportar la gravedad de un guerrera
Frecuentada de rato en rato por el bostezo y el flamenco.
He dejado, entonces de oponerme a la justicia
Y dejar de lado tu imperio, tu reino, tu comarca o tu clan.
El camino, por tanto se ha vuelto alfabético
Donde la rutina es una colmena de palabras
Y la lluvia ha dejado de limpiar mis intenciones.
NECESITO UN HURACÁN
Este sable es tan perfecto como mis sabotajes
Tan sensual, tan escondido que merece por lo menos un instante.
Y esta cama tan llena de sortilegios, adivinanzas y trabalenguas
Suplica a cualquier piloto de la pobreza llenarla de profanaciones.
Es así cómo las enciclopedias han quedado fascinadas con tus tardanzas
Porque no existe explicación lógica para el descuido y tu burocracia escondida.
La verdad, entonces, quiere vengarse de tu mediocre aparición
De todo un pueblo que no ha dejado que te vuelvas en huracán.
A PROPÓSITO DE PLUTÓN Y SATURNO
Brotan las batallas en el cielo
Se entretienen mis tejidos y mis huesos
Se aclara el nombre del muerto
Y yo sigo pensando en el infierno.
Es necesario saber donde nace la palidez
Donde mueren los que tienen miedo
Hacia donde se dirigen sus silencios
Y qué pasa con sus secretos.
Descubramos el camino de las razas
De aquellos que se equivocaron de piel
De aquellos que quisieron bautizar y tuvieron que enterrar
De aquellos que se quedaron suspendidos en la pureza de una enfermedad.
Quiero equivocarme con tu maldad
Pero eres tan certera que me has dejado sin esqueleto
Navegando sola con mi lengua escondida en el mar
Y con el secreto eterno de las respuestas sin preguntas,
de las retiradas sin adiós.
de los buenos tratos
tu saliva viscosa babea el lienzo que nos separa
la orgía de las sacerdotisas ha convocado a los microbios
y todos los badajos de sus campanas han perdido el toque esencial de las palabras.
El bagaje de tu frialdad ha decidido bailar esta noche con mis banderas,
Tras una plataforma que alimenta a mis abejas y te proporciona el polen de su abolengo.
Detesto el regalo sin talento
Las píldoras dramáticas del que muere
La cantidad imperfecta de la impaciencia
El exhibicionismo del despojo
Y la creación de tus gemidos.
Disfruto la corpulencia de las hembras
El granizo en vez de los granos en la cara
La cabellera despeinada, la interferencia del odio
La utilidad y las ganancias del amor.
Me invaden las cosas imperfectas
Los ruidos de un jamás, la paciencia de la jocundidad
La jubilación de los huesos, los masajistas contrariados
Y el monitor de una tele que no sirve.
Me fascina el mamífero vivito y coleando
La suavidad de las sospechas, las palabras cadáveres
Las cosas sin importancia y sus calidades naturales
La niebla como una necesidad de encuentro
Y tu nombre que permite recorrerte como una errante.
FIN DE LOS BUENOS RATOS
LA TORMENTA DEL CABELLO
El silbido es lento y pausado
El bosque es mi cuerpo de madera
Y las hojas han decidido ser las trenzas que rodean tus piernas.
Violento es el viento que me separa
ese viento es tu palabra y el polvo tu silencio
Esa ausencia de la verdad que no visita tus labios
Que han abortado un amor en el instante de una pregunta.
¿Por qué decides ir en busca de algo que después abandonas?
¿Por qué no te quedas esperando mi cabello?
¿por qué el suicidio cuando yo estaba naciendo?
Mukunda, 1:30 – 3:00 p.m.
(a mi Chakra corazón)
Sí.
Hagamos un inventario de las comidas
Negociemos el precio de una compañía
Seamos invictos en las ensaladas
Desobedezcamos cualquier postre como delicia.
Acariciemos la radiografía de las servilletas
Prediquemos, de una vez como los cubiertos
Recemos como lo hacen los dueños de este lugar
Viajemos por la merienda y nuestros ojos.
Aprendamos el nombre de quien nos sirve
Sirvámonos juntos la sopa y el segundo
Pásame el pan, invítame de esa fruta
Y miremos el reloj desesperados por la docencia.
Leamos los mensajes en la puerta
Hazle cosquillas a tus cosas cotidianas
Disimulemos la tristeza hablando del refresco
Que peligren mis canas, que peligren tus arrugas.
Cobremos el mate que no nos dieron,
Imitemos a los tardones del almuerzo
Comamos solos en las mesas que nos vieron
Resumamos la ausencia llegando a la misma hora.
Y resurjamos de un tropezón de bandeja
Del cucharón que nunca vimos
De las manos que nos lavaron la lechuga
De las puertas que nos recibieron y nos expulsaron.
Así he adornado hoy este lugar para vos
Como un santuario compartido en el tiempo
Refrigerando las osadías de comer sola
Y siéndole leal siempre a nuestros estómagos.
REVELACIONES
Yo le llamo negligencia cuando una cae nuevamente
Un error ortográfico al por mayor
Donde la sintaxis ya ni sentido tiene
Porque todo se paraliza en puntos suspensivos.
Y he aprendido a ver a los asilos antiguos
A desatar la ira a través de un baile sostenido
A escuchar con seriedad los discursos de teléfono
Y callar el llanto cuando debería mostrar una sonrisa.
Por lo tanto la necedad se convierte en una sorpresa
El obstáculo en espada, el lastre en osadía
Una parodia de columpio, un hazmerreír de planetas
La luna llena y una astróloga muerta.
MEDITACIONES
Tus dientes morderán de una manera distinta
como un lobo que ha dejado de aullar por triunfo
quizás como un niño que debe aprender a masticar
como una mujer que ha perdido el seno izquierdo.
Entonces te sentarás a las seis y media de la mañana
para meditar de sueño, con caídas de más pelos,
con una mujer al lado sonriendo,
con la misma frazada, con el mismo aliento.
Será entonces la hora de una ducha, del recuerdo,
del atraso, de un desayuno rutinario y sincero.
de la sopa para tu perro, del secador en el cabello.
Y en eso, habrás ya meditado tus angustias,
habrás imaginado otros extraterrestres,
te habrás puesto en contacto con el silencio,
y habrás podido amar por un segundo a los ya que te olvidaron.
II
¡O DEIM!
Pareciera que me persiguen en esta introducción a tu voz, corro y me caigo por si acaso
Es cierto, no doy nada de mí, ni siquiera una palabra
Mira lo que espero, ni siquiera el silencio
Y mira cómo hemos terminado
Saliendo del miedo.. del miedo y del mundo.
Porque tus cadenas recuerdan cualquier mentira
Y mis recuerdos odian a las blancas condenas.
Los recuerdos también pueden soñarte un sueño
Y obligarte a tenerle miedo a tus secretos
Contéstame, contéstame si todo cambió¡
Oblígame a no ver y no creer
En el nombre del cielo
En el fuego del poder
Y en el silencio del dolor cuando dejo de creer
Y de tenerte tanto miedo.
IV
RESCATADOS
Si se tratara de vivir y ser mejor que ayer
Encontraríamos el fin de la verdad
Y la sombra dejaría de vivir en torno
a tu sol.
Así de normales serían nuestros restos
Y nuestro mundo sería por los siglos de los siglos
AGAIN
Y nadie diría qué era eso que se empezaba a entender.
Pero el ayer no deja de existir por el hoy
Es por eso que encontramos cualquier fin
cualquier verdad, cualquier pretexto para sobrevivir
e insistir que la sombra dejaría de vivir en torno a tu sol.
Y queremos ser el fondo
Que no consigue apartarse de tus señales
De un mundo perfecto que extraño
Y de una forma que no deja de ser.
Conmigo viva, la sombra dejaría de vivir en torno a tu sol.
Y Pierdo, sabiendo que no es extraño
Por eso lo cambio, para verlo después…
¿Será que podré,
Sabiendo que siento
Que veo y que puedo esconder más
De lo que puedes ver?
VII
In-finito
En el minuto 1:57 las cosas se aclaran con tus dedos que transitan lo blanco y lo negro
Al minuto 2:13 me encuentro con la acústica
Es entonces cuando me acuerdo de mi cuerpo, tus escondites y tus cosas favoritas
Es entonces que las cosas se aclaran y vuelven a caerse al minuto 3 cuando te quieres dormir y cuando debo irme….aunque no quiera.
Este es mi estado, ese es tu estado.
Tan claros como cualquier alfabeto.
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