
Los tambores marcan el paso mientras las calles de San Ignacio de Moxos se llenan de danzantes, máscaras, cantos y rezos. La «Santa Bandera de la Victoria» encabeza la representación del antiguo relato en el que San Ignacio de Loyola derrota a los Jichis, los espíritus protectores de la montaña. A su alrededor, cerca de 30 conjuntos de danzas indígenas originarias fusionan herencias prehispánicas, jesuíticas y republicanas en una celebración donde la memoria, la espiritualidad y la identidad continúan vivas. El «Jocheo», el tradicional juego con toros, y el «Palo Encebao», que desafía a los participantes a alcanzar premios ubicados a unos 20 metros de altura, completan una de las expresiones culturales más emblemáticas del país.
En ese escenario de tradición y devoción, la Ichapekene Piesta escribe este año un nuevo capítulo en su historia. La festividad presentó el primer Plan de Salvaguardia para un Patrimonio de la Humanidad en Bolivia, un documento aprobado mediante resolución ministerial que busca garantizar la preservación y transmisión de esta manifestación cultural, inscrita por la UNESCO en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2012.

El Plan de Salvaguardia fue construido de manera participativa por el Gran Cabildo Indigenal de San Ignacio de Moxos, la Iglesia y Museo de San Ignacio de Moxos, y el Gobierno Autónomo Municipal de San Ignacio de Moxos, con el acompañamiento del Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, a través del Viceministerio de Culturas y Folklore. Su propósito es fortalecer las acciones de protección, promoción y continuidad de un legado que forma parte de la identidad de los pueblos mojeños.
La denominada «Capital Folklórica del Beni» vive este jueves 30 y viernes 31 de julio las jornadas centrales de la Ichapekene Piesta. Las actividades cuentan con la participación del viceministro de Culturas, Andrés Zaratti, y de la viceministra de Gastronomía, Sumaya Prado, quienes acompañan el desarrollo de una festividad que reúne a la comunidad en torno a su patrimonio vivo.
Andrés Zaratti declaró: “La Ichapekene Piesta no es un espacio recreativo ni un show al que venimos a ver, sino la forma en que una población recupera su memoria, manifiesta su fe, identifica su identidad y se proyecta al futuro. No queremos firmar un papel con letra muerta, sino que esto sea un compromiso escrito para trabajar entre todos”.
El Plan de Salvaguardia prioriza el registro, la documentación e investigación de la música y las danzas tradicionales, además de impulsar actividades de socialización y transmisión de estos conocimientos dirigidas especialmente a niñas, niños y jóvenes.

El viceministro de Culturas y Folklore explicó que esa cartera de Estado brindó el acompañamiento técnico durante la elaboración del documento y coordinó las gestiones necesarias para su aprobación. Añadió que este tipo de instrumentos fortalece las iniciativas que nacen desde las propias comunidades para proteger y proyectar su patrimonio cultural inmaterial hacia las nuevas generaciones.
Actualmente, Bolivia cuenta con nueve manifestaciones inscritas en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Cada una tiene el compromiso de conformar un Comité de Salvaguardia y elaborar un Plan de Salvaguardia que garantice la continuidad de sus prácticas culturales. La Ichapekene Piesta se convierte así en la primera expresión del país en culminar este proceso.
Fotos: Ministerio de Turismo, Culturas, Folklore y Gastronomía.


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