SE SIGUE VELANDO A TAMAYO

Se lo sigue velando, en un cuarto lleno de documentos fantásticos por la Tejada Sorzano. Allí yacen recortes de periódico subrayados, manuscritos, cartas, documentos legales, fotografías, transcripciones. Se sigue velando a Franz Tamayo hasta que salga a la luz un trabajo exhaustivo de este archivo impulsado por su nieto Gracián Bascopé Tamayo y dos estudiantes de la carrera de Historia. La casa y el archivo están abiertos a cualquier persona que quiera profundizar el pensamiento de Tamayo. La letra del nieto se parece bastante a la del abuelo. La voz del abuelo está en un casette y en un cd, lo hemos escuchado. Una visita conmovedora, porque el nieto le ha dedicado más de cincuenta años a ordenar los documentos, a clasificar y cuidar con todo el amor que sólo puede tener alguien que lleva la sangre del intelectual boliviano.
A fines de febrero se recuerdan los 140 años del nacimiento del abuelo, de aquel pensador que sigue conmoviendo.

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